Palacio La Moneda: Baluarte histórico

20 septiembre, 2017 1541 0 0

Obra cumbre de Joaquín Toesca y referente arquitectónico de la América colonial, rescata lo mejor del estilo neoclásico dórico. Trascendió su misión original de acuñación de monedas para atesorar la historia política de Chile. Su sólida e innovadora edificación, explica que siga incólume al impacto de diversos tipos de eventos en sus 212 años de existencia.

Por Cristóbal Jara_Fotos Viviana Peláez


Cuna de Chile como país independiente e ícono de los vaivenes de la democracia nacional, el Palacio La Moneda es también un hito urbano y patrimonial de la capital. Se trata de un baluarte histórico que fue levantado en el solar de Los Teatinos e inaugurado en 1805 como la Real Casa de Moneda de Santiago de Chile.

Es considerado por algunos especialistas como el mejor y más armonioso edificio civil de la América colonial. Atesora un legado bicentenario de historia, arquitectura y política que explican la trascendencia internacional de este inmueble, declarado Monumento Histórico en 1951.

LADRILLOS POR ADOBE

Desde la elección de materiales y el inicio de la construcción en 1784, el arquitecto italiano Joaquín Toesca se propuso edificar un inmueble más sólido que otros similares de la Colonia hechos con adobe. Sin imaginar que el inmueble para acuñar monedas reales se transformaría con los años en la residencia de los presidentes de la nueva nación independiente, Toesca levantó un edificio a la altura de aquel desafío.

“Joaquín Toesca se planteó construir esta obra con una técnica europea y no con el referente de la Casa de Moneda de Lima, que estaba hecha de adobe. Esto llevó al edificio a ser construido con ladrillos sobre una base de piedras rojas sacadas de la cantera del Cerro San Cristóbal. Se cuenta en las crónicas y cartas de la época, que Toesca debió hacer de jefe de obra, enseñando a los trabajadores la técnica constructiva. Esta supervisión permite comprender que el edificio fue diseñado y edificado para trascender y no como un mero complemento a los hornos de acuñación”, explica Gastón Vega, arquitecto y miembro del Comité de Patrimonio del Colegio de Arquitectos y director de la consultora +Patrimonio.

Toesca también impuso su sello al imprimirle una marcada influencia del estilo neoclásico dórico que, de acuerdo a Gastón Vega, se distingue en tres puntos clave: la ornamentación de las columnas, en un formato austero que se aprecia en pilares simples y rectos; los arcos de medio punto, con una reminiscencia de un estilo más románico, que están presentes en el acceso principal, patios y capilla; y la composición de la fachada, simétrica y en base a la repetición de un módulo de cuadrados y sub-cuadrados que definen la ubicación de las columnas, los vanos de ventanas y las puertas.

El levantamiento completo del edificio demoró 21 años. Al gobernador Luis Muñoz de Guzmán le correspondió inaugurarlo en 1805. Su costo total fue de $1 millón de la época. Joaquín Toesca falleció en 1799 sin ver finalizada su obra.

DEPENDENCIAS PRINCIPALES

El Palacio La Moneda se extiende en 18.720 m2 construidos, en un volumen horizontal y de composición rectilínea, que orienta su frontis principal hacia la calle Moneda, aunque remodelaciones realizadas desde 1930 dieron realce a su fachada sur hacia la Alameda.

Entre sus dependencias destacan diversos salones alhajados con mobiliario y arte de carácter sobrio, que se distribuyen a lo largo de ejes transversales y longitudinales que dan lugar a los patios, como el de Los Cañones y el de Los Naranjos, y a la capilla.

Desde 1845 La Moneda es la sede de Gobierno y hasta el segundo mandato del presidente Carlos Ibáñez del Campo en 1958, fue también residencia de los Jefes de Estado. En la actualidad, alberga las oficinas presidenciales en el ala norponiente del segundo piso (hacia Teatinos) y los ministerios de Interior, Secretaría General de Gobierno y de la Presidencia.

Impactada por incendios y terremotos en los últimos 200 años, sus daños más severos fueron producto del bombardeo que sufrió en 1973, por lo que fue restaurada y reinaugurada en 1980, recobrando detalles arquitectónicos y el diseño original de Toesca. Recuperada la democracia, La Moneda fue pintada de color blanco invierno y volvió a exponer su mejor cara, que cada año es admirada por miles de visitantes.

ENTORNO RESTAURADO

En las últimas décadas, el edificio y su entorno han recibido importantes restauraciones, cambios y remodelaciones. Entre ellos, destacan la pintura de color blanco que le devolvió su esplendor durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, el restablecimiento del tránsito peatonal a través de los patios del Palacio durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos, la inauguración de las distintas etapas de la Plaza de la Ciudadanía y del Centro Cultural Palacio de la Moneda, hitos realizados con miras al Bicentenario y que configuran la explanada que luce hoy en su fachada sur.

 

Edición N°170, Agosto 2017

Tags: Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Palacio La Moneda Categories: Patrimonial
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