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Hacia un nuevo modelo de negocio: Construcción sustentable

8 septiembre, 2017 1637 0 0

Durante los últimos años, se ha instalado a nivel global la demanda por proyectos de construcción que consideren en su gestación todos los potenciales impactos que podrían generar. Esto, poco a poco, se ha ido traduciendo en marcos regulatorios más estrictos y en el establecimiento de metas a nivel global que involucren a todos los actores de la sociedad, cuyas demandas son cada vez mayores y más organizadas. Este nuevo contexto supone un desafío para la actividad de la construcción, lo cual, dada su transversalidad al resto de los sectores económicos y su rol como ejecutor de la visión que la sociedad moderna quiere materializar, debe estar a la altura.

Como respuesta a esta nueva realidad, el concepto de sustentabilidad en los proyectos cobra un rol clave. Si bien tiende a asociarse exclusivamente con el desempeño en el ámbito ambiental, lo cierto es que su alcance es mayor, abarcando también aspectos económicos y sociales que en conjunto permitan crear valor, aprovechando las oportunidades y generando una estrategia equilibrada a largo plazo. Es desde esta perspectiva donde toma una relevancia crucial para el sector.

Un enfoque más sustentable de los proyectos permite satisfacer las demandas sociales, las cuales pueden afectar considerablemente el normal desarrollo de éstos. Por otro lado, ofrece al sector una oportunidad para hacer frente a algunos de los problemas específicos que viene arrastrando desde hace tiempo, como es el caso de la falta de eficiencia a la hora de integrar actividades en la cadena de valor, o la baja productividad a largo plazo, reflejada en los bajos márgenes y tasas de crecimiento de las empresas pertenecientes al rubro Engineering & Construction, ampliamente superadas por otros sectores.

En cuanto a medidas concretas, hoy existen metodologías de evaluación de proyectos que consideran aspectos de sustentabilidad, tales como la innovación y reducción/reutilización de residuos, que premian a las empresas y proyectos que los incluyan. Un caso relevante es, por ejemplo, el marco conceptual Envision, desarrollado por la Universidad de Harvard y promovido por el Banco Interamericano del Desarrollo, des- tinado a la incorporación, por parte de los mandantes públicos, de dimensiones que reflejen el concepto de sustentabilidad en  la evaluación de proyectos de infraestructuras, tales como: Calidad de Vida, Liderazgo, Asignación de Recursos, Mundo Natural y Clima & Riesgo. En la actualidad, esta metodología está presente de manera oficial en el desarrollo de proyectos en países como Estados Unidos y Canadá, ayudando en la toma de decisiones para  la  construcción de infraestructuras basándose en criterios, como la integración del ciclo de vida del proyecto o el impacto de la obra sobre todos los actores involucrados.

Es importante incorporar la sustentabilidad no sólo como una imposición externa, sino también como una oportunidad de mejora que permita garantizar una proyección a largo plazo. 

José María de Ávila: Pablo Easton, Economistas Gerencia de Estudios.

Edición N°168, Junio 2017

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