Compromiso PRO HACIA LA CONSTRUCCIÓN SOSTENIBLE

11 agosto, 2021 124 0 0

CON EL PROPÓSITO DE MEJORAR EL BIENESTAR Y LA SEGURIDAD DE
LOS TRABAJADORES, EL CRECIMIENTO DE LOS PROVEEDORES Y DE TODA
LA CADENA DE VALOR ASOCIADA A LA CONSTRUCCIÓN, ESTE AÑO LA
CChC SE ENCUENTRA IMPULSANDO EL COMPROMISO PRO, UN MODELO
DE GESTIÓN DE DESARROLLO EMPRESARIAL SOSTENIBLE QUE BUSCA
ELEVAR LOS ESTÁNDARES DE LA INDUSTRIA PARA CONSOLIDARLA COMO
UNA PLATAFORMA VITAL PARA EL DESARROLLO DEL PAÍS.

Por Ximena Greene_ Fotos CChC y Viviana Peláez.


Chile enfrenta una crisis sanitaria, económica y social que evidencia la importancia del papel que cumplen el Estado, los diferentes actores sociales y los modelos de gestión de las organizaciones para hacer frente a la incertidumbre. La industria de la construcción no está ajena a esta realidad. Luego de meses de paralización de obras y de una profunda reestructuración de las medidas sanitarias, la coyuntura ha obligado a las empresas ligadas al rubro a repensar sus estrategias e instaurar iniciativas que les permitan volver a sus niveles habituales de productividad y así comenzar con la ardua tarea de reactivar la economía.

De acuerdo a Margarita Ducci, directora ejecutiva de Pacto Global Chile, iniciativa internacional que busca construir una red referente para el desarrollo, implementación y divulgación de prácticas y políticas responsables y sostenibles, todas las empresas, incluidas las del rubro de la construcción, han estado sometidas a una gran tensión para equilibrar la preocupación por las personas y, al mismo tiempo, mantener sus operaciones y velar por su permanencia en el tiempo.

Sin embargo, asegura, quienes han apostado por el desarrollo sostenible han estado mejor posicionados para hacer frente a esta crisis. “Las empresas tienen claro que la sostenibilidad debe ser parte integral de su proyección en el tiempo y es hoy una aspiración real por parte de los colaboradores, proveedores, clientes y miembros de la sociedad en su conjunto. La construcción, como rubro importantísimo, no puede estar ajena a esta conciencia colectiva y debe dar pasos más acelerados”, señala.

 

OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

El concepto de sostenibilidad o desarrollo sostenible se de­fine como la capacidad de satisfacer las necesidades del presente sin impactar el desarrollo social, económico y ambiental de las futuras generaciones. Nace en 2015 como una respuesta a la crisis medioambiental y climática que se ha hecho evidente desde la segunda mitad del siglo XX. Se refiere a la responsabilidad política y empresarial respecto de los procesos de producción y consumo, para evitar que tengan un negativo impacto natural y social, preservando el potencial de las actividades económicas.

Para alcanzar el desarrollo sostenible, es fundamental armonizar el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente. “Antiguamente se hablaba de que las empresas tenían que generar valor para sus inversionistas y hoy eso se amplía a otros grupos de interés como los trabajadores, sus proveedores, sus clientes y a la sociedad en su conjunto”, explica Paula García de los Ríos, gerenta de Consultoría de Gestión Social, empresa dedicada al diseño e implementación de estrategias y programas de desarrollo sostenible.

“Debemos mirar a la sostenibilidad desde un concepto integral. No solamente debe estar enfocada en los temas medioambientales, sino también en los sociales, intensifi­cando aspectos como relaciones laborales sólidas, no discriminación, inclusión y transparencia a través de un accionar ético

al interior de las organizaciones y con respecto a toda su cadena de valor”, agrega Margarita Ducci. Con este ­n, entre 2012 y 2015, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en conjunto con los principales líderes mundiales, idearon una serie de objetivos globales que tienen como fi­nalidad erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados tiene metas específi­cas que deben alcanzarse para el año 2030. De esta forma, los países miembros de la ONU y cada gobierno e industria en particular están llamados a identifi­car cuáles son los ODS que presentan mayores desafíos y revisar, diseñar, implementar y/o monitorear las acciones públicas que gradualmente permitan el cumplimiento de aquellos objetivos que sean parte de su red de impacto. Chile firmó la Declaración de Santiago el año 2017, haciéndose parte de este desafío e interpelando a las empresas – incluidas las vinculadas al rubro de la construcción– a contribuir desde los ODS que se relacionen con su negocio.

EL CONCEPTO DE SOSTENIBILIDAD SE DEFINE
como la capacidad de satisfacer las necesidades del presente
sin impactar el desarrollo social, económico y ambiental de las
futuras generaciones.

 

COMPROMISO PRO

De acuerdo a cifras de Pacto Global Chile, en promedio los países latinoamericanos invierten el 28% del gasto total en infraestructura pública de transporte y el 19,7% en construcción de viviendas y de servicios comunitarios como redes de suministro público de agua y alumbrado eléctrico. Además, la inversión en construcción tiene un efecto multiplicador en la economía, generando empleo indirecto y dinamizando otras industrias que forman parte de la cadena de producción. “Dada la alta participación del sector de la construcción en la economía y en el desarrollo del país, su impacto en materia de sostenibilidad es también proporcional. La mejor manera de reactivar la industria es instaurando la sostenibilidad de manera integral”, advierte Margarita Ducci.

De manera similar opinan Violeta Rabi, investigadora de Espacio Público, y Sebastián Gray, director de la misma entidad, quienes han observado cómo la coyuntura ha obligado a las empresas a pensar en iniciativas que ayuden a reactivar la economía y que, a su vez, estén alineadas con las estrategias de desarrollo sostenible, con el ­n de transitar hacia nuevos sistemas de producción y consumo que no sean causantes de nuevas crisis con impactos multidimensionales. “Entendemos que la forma en que se implemente la reactivación económica en Chile será importante para el impulso que le podamos dar a la consolidación de un enfoque sostenible, que aúne la agenda económica con la ambiental y social”, señalan Rabi y Gray.

En este escenario y respondiendo a los desafíos que ha dejado la pandemia del Covid-19, la CChC lanzó este año el Compromiso PRO. Es una iniciativa inédita en el gremio, que tiene por objetivo impulsar y promover el desarrollo sostenible del sector de la construcción para así mantener la continuidad operacional, promoviendo una buena relación con la comunidad y con toda la cadena de valor. Se trata de un modelo de gestión que se materializa a través de un programa que incorpora herramientas y asesorías, y que busca destacar el compromiso de las empresas socias de la CChC con la excelencia, el bienestar de los trabajadores, el trato justo hacia los proveedores, la calidad de vida de las comunidades y el cuidado del medio ambiente, entre otros aspectos.

De acuerdo a Paulina Concha, gerenta de Socios y Desarrollo Sostenible de la CChC, hoy la ciudadanía exige la generación de valor compartido como una nueva forma de hacer negocios, donde se integran las personas, el planeta y las utilidades. “La sostenibilidad tiene que ver justamente con equilibrar estas fuerzas para encontrar respuestas y soluciones a largo plazo”, sostiene.

Para Paula García de los Ríos, esta iniciativa impulsada por la CChC habla de un gremio que reconoce que es un actor más en el territorio y que está dispuesto a innovar y a adaptarse. “La industria de la construcción ha ido integrando la sostenibilidad en su operación de forma paulatina y es algo relativamente nuevo. Me parece interesante que el gremio esté tomando la iniciativa con lineamientos claros para sus empresas asociadas. El desafío es que cada una pueda adoptarlos con planes de trabajo según su realidad y contexto específi­co. Esta es una oportunidad de fortalecer la capacidad de adaptación y la flexibilidad frente a los tiempos que estamos viviendo, para continuar generando valor para las empresas y la sociedad en su conjunto”, comenta.

EL COMPROMISOPRO es una iniciativa
que tiene por objetivo impulsar y promover el
desarrollo sostenible del sector de la construcción para mantener la
continuidad operacional, promoviendo una buena
relación con la comunidad y con toda la cadena de valor.

 

DESAFÍOS POST COVID-19

Para los expertos de Espacio Público, la crisis sanitaria puso en evidencia el frágil vínculo que existe entre la salud, el bienestar y los entornos urbanos. Fenómenos como el hacinamiento y la falta de calidad habitacional se hicieron visibles como problemáticas preexistentes en nuestras ciudades. Al mismo tiempo, el Covid-19 visibilizó el desigual acceso a bienes públicos como servicios y áreas verdes- que la ciudad debe proveer. “Estos elementos condicionan la capacidad de los países latinoamericanos para lidiar con la pandemia y los efectos del cambio climático. Frente a ello, se vuelve urgente preparar a la ciudad ante futuras crisis para prevenir pérdidas económicas, sociales y ambientales”, advierten.

Paulina Concha sostiene que la pandemia fue un catalizador de los procesos de transformación hacia la sostenibilidad, especialmente en la construcción: “En primer lugar, puso como actor de relevancia a los trabajadores, que sin su compromiso y protagonismo hubiera sido muy difícil salir adelante. También empujó a que la ciudadanía se convirtiera en un ­fiscalizador más, obligando a la industria de la construcción a escuchar ya no solo a las autoridades, sino también a los vecinos”.

De esta manera, agrega, la industria ya no solo deberá desarrollar proyectos que cumplan con las reglamentaciones, sino también autoimponerse estándares y anticiparse a las necesidades del futuro. En ello juegan un rol fundamental la innovación, las tecnologías, el desarrollo técnico-científi­co y la creatividad para aportar a nuevas soluciones para resolver los problemas que enfrentamos actuales y que se puedan presentar en el futuro.

“El sector de la construcción posee un doble desafío. Por un lado, debe dar respuesta al dé­ficit cuantitativo de vivienda y de acceso a la ciudad. Y, por otra parte, tiene que mejorar los estándares de efi­ciencia energética y de sostenibilidad de las viviendas actuales y futuras para que sean asequibles, especialmente a través de subsidios del Estado”, señala Sebastián Gray.

Ambos desafíos suponen el reacondicionamiento del parque habitacional disponible, al tiempo de no reproducir defi­ciencias relativas a la sostenibilidad en las nuevas edi­ficaciones, elevando los estándares técnicos para la nueva construcción y promoviendo barrios resilientes e integrados social y espacialmente. “La inversión en plani­ficación e infraestructura resiliente debe comenzar en el corto plazo, pues los costos de asumir las modifi­caciones necesarias en el futuro serán mayores que en la actualidad, al igual que la posibilidad de revertir la tendencia. En esto, el rubro de la construcción tiene un gran rol que cumplir”, concluye el arquitecto y director de Espacio Público.

 


COMPROMISO PRO: UN MODELO DE GESTIÓN INTEGRAL

Contribuir a la construcción de un mejor país, con más desarrollo y mayor calidad de vida para las personas es una de los fundamentos que ha inspirado a la Cámara Chilena de Construcción desde sus inicios hace 70 años. En la búsqueda por impulsar este desarrollo de manera responsable, comprometida y sostenible para la industria y la sociedad en su conjunto, el año 2021 comenzó a impulsar el Compromiso PRO. Este modelo de gestión se articula en torno a seis pilares estratégicos y siete estándares a ser adoptados por las empresas socias del organismo gremial.

PILARES:
1. Mejorar el bienestar y seguridad de los trabajadores, que son el motor de nuestra
industria.
2. Mejorar la relación con las comunidades, beneficiando la continuidad operacional.
3. Impulsar la creación de valor económico, como también la creación de valor social.
4. Gestionar impactos ambientales.
5. Tener clientes más satisfechos.
6. Crecer junto a nuestros proveedores.

ESTÁNDARES:
1. Gobernanza: Impulsar liderazgos basados en la ética, las buenas prácticas y la transparencia, velando por la legitimidad en todos los procesos.
2. Trabajadores: Apoyar y preocuparse por los trabajadores directos e indirectos, los
cuales son una pieza importante en el desarrollo del quehacer laboral.
3. Seguridad y Salud Laboral: Operar con altos estándares, sin transar en la seguridad
de los trabajadores.
4. Proveedores y Clientes: Generar buenas prácticas en toda la cadena de valor, con el
foco puesto en los clientes y proveedores como elementos esenciales en el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
5. Comunidades: Anticiparse y hacerse cargo de los impactos generados por las operaciones, con especial preocupación por las comunidades.
6. Medio Ambiente: Protección y cuidado del entorno más allá de los estándares establecidos.
7. Innovación y Productividad: Impulsar prácticas de gestión innovadoras que generen
valor a la empresa.

Para Paulina Concha, gerenta de Socios y Desarrollo Sostenible de la CChC, el Compromiso PRO es una manera de materializar un sello de sostenibilidad que sea reconocido por todos los grupos de interés relevantes. “La pandemia nos permitió pilotear rápidamente este modelo de gestión, incorporando a las empresas, los trabajadores, la comunidad y las autoridades. Las más de 4.000 empresas comprometidas nos han permitido actuar todos unidos y dar un paso enorme hacia la transformación de la industria de la construcción”, señala.

Tags: cchc, construccion, desarrollo sostenible, margarita ducci, sostenible, Violeta Rabi Categories: Tema a Fondo
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