Perspectivas para el nuevo año ¿QUÉ ESPERAR PARA 2021?

15 mayo, 2021 456 0 0

AUNQUE NINGÚN DESAFÍO –POLÍTICO, SOCIAL, SANITARIO, ECONÓMICO– ESTÁ TOTALMENTE SUPERADO AÚN, EL 2021 SE VE MEJOR ASPECTADO QUE EL AÑO ANTERIOR. DISPONIBILIDAD DE VACUNAS CONTRA EL CORONAVIRUS, PROCESOS ELECTORALES QUE CONCITAN EL INTERÉS CIUDADANO, UN ENTORNO ECONÓMICO EXTERNO FAVORABLE Y RESPUESTAS PÚBLICAS POSITIVAS FRENTE A PROBLEMAS COMO EL DÉFICIT DE VIVIENDAS SON ALGUNOS TEMAS QUE LLEVAN A MIRAR CON CIERTO OPTIMISMO EL FUTURO. ¿SERÁ ESTE, EN UN SENTIDO AMPLIO, UN PERÍODO DE RECUPERACIÓN?
Por Mónica Neumann_Fotos Vivi Peláez.


 

Después de un annus horribilis, como al-gunos describen a 2020, que en Chile adqui-rió ribetes de tormenta perfecta al sumarse la incertidumbre que acompañó y prosiguió al estallido social del 18-O con la pandemia del coronavirus y la consecuente crisis de la economía, ¿qué cabe esperar para 2021? ¿Se han disipado las más graves amenazas a la convivencia nacional, o la polarización y la efervescencia solo están esperando la oportunidad para resurgir? Y en la vida co-tidiana, después de la larga experiencia de los confinamientos, ¿qué condiciones privi-legiarán las personas?
Aún cuando el nuevo año encuentra a los chilenos con una segunda ola de contagios, el inicio de las campañas de vacunación ali-menta expectativas de una salida a la pan-demia, que las autoridades respaldan pro-yectando para fines del primer semestre el logro de la anhelada inmunidad de rebaño.

También, en cuanto al clima interno, hay razones para un buen pronóstico, se-ñala el sociólogo Eugenio Tironi, fundador y socio de la consultora de comunicaciones Tironi, y profesor de la Escuela de Gobier-no de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).
“La política es el mejor antídoto contra la violencia. Obviamente, hay frustraciones y malestares, pero el proceso que hemos vivi-do desde el último año, de canalización de esas pasiones que se expresaron el 18 de oc-tubre 2019, creo que va a continuar. Prueba de ello es el entusiasmo de las personas que se presentaron de candidatos y candidatas (en las inscripciones de enero en el Servel) y el número de patrocinantes que obtuvieron para formar parte de la Convención Consti-tuyente. Eso nos permite tener un año me-jor que el año pasado. Hay más ilusión, más esperanza de un cambio. Puede ser esperanza desmedida, pero más vale eso a estar sumido en la depresión”, comenta.

EL JUEGO DE LAS MAYORÍAS

Para el proceso político más importan-te del año, la elección de convencionales constituyentes del 11 de abril, Tironi antici-pa resultados “bastante equilibrados” y sor-presas en el juego de mayorías y minorías dentro de la convención.

“Estamos en todo un proceso de ‘re- coagulación’ de las identidades, las adhe-siones, las ideas políticas y las ideologías. Antiguos neoliberales se declaran social-demócratas, antiguos socialdemócratas se declaran izquierdistas acérrimos, antiguos izquierdistas acérrimos se declaran popu-listas, o sea, está todo bien mezclado, muy líquido, como se dice en estos tiempos”, co-menta el sociólogo.

l rasgo distintivo de este escenario dinámico es la presencia de múltiples fuerzas que quieren participar del proceso. Proyec-tando a Chile las categorías que el historia-dor estadounidense Timothy Snyder usa para describir a los republicanos en Estados Unidos, Tironi dice que “los gamers, que es-tán por jugar el juego, le están ganando a los breakers, que están por romperlo”.

Los alcances de esto son importantes, puesto que, si bien no descarta frustracio-nes, tensión e incluso manifestaciones y violencia en las grandes urbes, nada sería “tan estructurado, tan masivo y con tanto respaldo de la ciudadanía como ocurrió a fines de 2019”. En otras palabras, sintetiza Tironi, se trataría de un triunfo de la polí-tica. “Está habiendo una revalorización de la democracia, al menos de la democracia en tanto rito electoral, que es una cuestión bien esencial”, afirma.
Para las elecciones presidenciales, even-to con el que culminará la ruta electoral de Chile en el último trimestre de 2020, el sociólogo anticipa un escenario distinto al de años anteriores. “Vamos a tener proba-blemente una gran variedad de candidatos competitivos y va a haber mucha más in-certidumbre en los resultados. No vamos a saber anticipadamente quién llegará a la segunda vuelta”, sostiene.

El motivo principal son las dificultades que advierte en la construcción de pactos. En la inscripción de candidatos en enero, explica, “los pocos acuerdos a que se lle-gó para las elecciones de gobernadores, alcaldes, concejales y constituyentes demandaron esfuerzos de ingeniería política mayúsculos, y dejaron muchos desgarra-dos, heridos y muertos en el camino, por-que de hecho hay muchas diferencias ob-jetivas. Creo muy difícil que esto se repita en las presidenciales”, comenta el académi-co. Adicionalmente, el marco legal provee “muchos incentivos para ser candidato pre-sidencial: financiamiento, barreras de en-trada bajas, visibilidad elevada. Va a haber muchos candidatos y no hay que dramati-zar esto”, afirma.

“EN CHILE, GUSTE O NO, ES UN hecho que el capitalismo y el mercado están sumamente enraizados y eso no se va a extirpar de la noche a la mañana, ni siquiera por efecto de un cambio constitucional”, afirma el sociólogo Eugenio Tironi.

ENTRE LOS GANADORES DE LA PANDEMIA
están las ciudades intermedias, capaces de ofrecer mejor calidad de vida, una gobernanza más ágil y mayor equidad, con grandes oportunidades para recibir y capturar capital humano calificado.

FUTURO ECONÓMICO
¿CÓMO EVOLUCIONARÁN LA ECONOMÍA Y EL EMPLEO DURANTE 2021

El ex ministro de Economía y consejero del Banco Central, Jorge Marshall, se-ñala que sus comportamientos depen-derán, por una parte, de la intensidad de los contagios y de la consecuente severidad de las restricciones sanita-rias; y por otra, del conjunto de medi-das de mitigación que se apliquen.
Por ejemplo, la ocupación total de la fuerza de trabajo se redujo en un 12% en el último trimestre del año pasado, respecto del mismo período del año anterior, lo que estuvo muy influido por la situación sanitaria. Pero el ingreso disponible bruto de los hogares tuvo una caída cercana al 2,6% en el mis-mo período, por el efecto de las trans-ferencias del Gobierno y los retiros de fondos previsionales. A su vez, el contexto externo se presenta favorable, especialmente por el crecimiento de las exportaciones y el buen precio del cobre, lo que implica un aporte.

Hacia delante, apunta Marshall, se an-ticipa que la pandemia se mantendrá muy extendida, al menos durante todo el primer semestre, mientras la capaci-dad de las medidas de compensación tiende a disminuir. Por ello, la recupe-ración de la actividad económica y del empleo será más sólida solo a partir de la segunda mitad del año.

El otro factor que se debe considerar, agrega, es que el crecimiento de la economía perdió fuerza desde el fin del “superciclo del cobre” –en 2013–, porque el país no ha logrado articular una respuesta apropiada a los cambios de la economía mundial, a lo que hay que agregar las nuevas tendencias tecnológicas.
“Esta incapacidad explica la crecien-te frustración de la ciudadanía, que está en la base de la crisis social. La principal oportunidad que tenemos es elaborar una estrategia compartida que permita que la mayor parte de la fuerza de trabajo se incorpore a la economía del conocimiento; que se generen buenos puestos de trabajo para las nuevas generaciones; que las capacidades económicas lleguen a los diversos territorios; y que los aumen-tos de productividad se reflejen en las empresas de distintos tamaños”, comenta.

Marshall agrega que “la salida de la crisis requiere combinar las iniciativas propias de la respuesta inmediata a la emergencia con una estrategia de mediano plazo que marque el rumbo hacia un crecimiento inclusivo y sus-tentable. Estos dos niveles se refuer-zan mutuamente”.

En contraste, el sociólogo no proyec-ta para las elecciones parlamentarias un fraccionamiento tal que vuelva a permitir el triunfo de numerosos candidatos con es-cuálida votación. Si hace cuatro años fue el Frente Amplio el que “hizo el trabajo para explotar al máximo el rendimiento de la ley electoral, hoy día ya todos aprendieron la lección, por lo que creo que no se van a dar esas situaciones tan anómalas como se die-ron en la elección anterior”, señala.
¿CAMBIOS?
Tras meses de crisis de diversas natu-ralezas y con la perspectiva de una nueva Constitución, ¿va a cambiar Chile en aspec-tos esenciales? “Lo que sabemos es que las sociedades y los países tienen mucha más continuidad de la que uno se imagina cuan-do está arriba del caballo del presente. Hay ciertos rasgos que se van replicando, se van repitiendo, pese a los corcoveos”, sostiene el sociólogo Eugenio Tironi.

Una prueba de ello la visualiza en la his-toria reciente. “La dictadura militar de Chi-le –explica– es el intento más refundacional que ha existido en la historia de la Repúbli-ca. Pero al final, hay corrientes subterráneas que vuelven, y hoy día retorna el tema de la solidaridad en materia de pensiones, vuelve la educación pública y no la particular sub-vencionada, y hay más proporcionalidad al sistema electoral”.

En este contexto, agrega que “la idea de que una nueva Constitución nos va a cam-biar radicalmente en la forma como vivimos no es imaginable. Las formas en que uno vive son bastante más rígidas e impermea-bles y, al final, terminan por resistir las nor-mas o bien por interpretar las normas de un modo tal que sea compatible con las formas de vida. En ese sentido, diría que en Chile, guste o no, es un hecho que el capitalismo y el mercado están sumamente enraizados y eso no se va a extirpar de la noche a la ma-ñana, ni siquiera por efecto de un cambio constitucional”.

FUERZAS CENTRÍFUGAS
Y CENTRÍPETAS
Así como la pandemia del Coronavirus alteró radicalmente la cotidianeidad de las personas, también es factible proyectar su influencia en cambios de largo alcance que afectan la vida, las viviendas y la ocupación del territorio. En Chile, como en otros países –observa el arquitecto, urbanista y decano de la Facultad de Arquitectura de la Univer-sidad del Desarrollo (UDD), Pablo Allard–, se están empezando a dar dos tendencias interesantes, descritas por Richard Florida, profesor de la Universidad de Toronto y lí-der del proyecto Covid Cities.

Una es una fuerza centrífuga que huye de los centros: la inclinación de las personas a dispersarse hacia las áreas suburbanas, las zonas rurales y las ciudades intermedias, favorecida por el auge del teletrabajo y los servicios de delivery, así como por el temor a utilizar medios de transporte masivos y el deseo de acceder a viviendas aisladas con patio, de manera de “estar mejor equipados para la próxima cuarentena”.

Incluso, agrega el académico, si fuera po-sible hablar de ganadores derivados de la pandemia, estos serían las ciudades inter-medias, capaces de ofrecer mejor calidad de vida, una gobernanza más ágil y mayor equi-dad, con grandes oportunidades para recibir y capturar capital humano calificado.

¿Qué sucederá con las grandes ciuda-des? Van a mantenerse, explica Allard, pro-ducto de la segunda tendencia observada por Richard Florida: las fuerzas centrípetas. Los núcleos urbanos seguirán albergando actividades como la alta tecnología, las fi-nanzas, la industria creativa y la ciencia, las cuales requieren proximidad.

Sin embargo, advierte el urbanista, va a haber un reajuste en los requerimientos y en la demanda de metros cuadrados. Por un lado, habrá espacio liberado por peque-ños comercios que no sobrevivieron y por corporaciones que opten por el teletrabajo. Como consecuencia de ello, “se genera en las áreas centrales la posibilidad de que se aumenten los metros cuadrados de vivien-da o se ajusten los de comercio, y ahí puede haber potencial interesante para generar barrios más mixtos y autónomos”.

LA SALIDA DE la crisis requiere combinar las iniciativas propias de la respuesta inmediata a
la emergencia, con una estrategia de mediano plazo que marque el rumbo hacia un crecimiento inclusivo y sustentable”,
dice el economista Jorge Marshall.

Precisamente, la unidad del barrio es vital en el modelo de una ciudad más resi-liente ante la pandemia, dice Allard. Los ba-rrios ofrecen numerosas ventajas, dado que rompen con los estigmas de segregación, promueven estilos de vida más sostenibles, reducen las necesidades de grandes des-plazamientos y potencian las instituciones comunitarias. “Es la idea de la ciudad de 15 minutos: que ojalá la mayoría de los hogares estén a menos de 15 minutos de viaje, a pie o en transporte público, de los principales servicios, fuentes laborales, equipamiento, áreas verdes”, describe.

En consecuencia, darle a la gente la ca-pacidad de pasar la cuarentena en su barrio, refuerza “la necesidad de inyectar equipa-miento, oportunidades laborales, servicios y comercio en muchos barrios periféricos”, para que las personas no se vean obligadas a seguir trasladándose hacia otros lugares para obtenerlos.
La pandemia del Covid-19 también dejó en evidencia masivos problemas de hacina-miento y allegamiento, reflejados en el au-mento de 50 mil a 71 mil en el número de familias que viven en campamentos, añade el urbanista.

La respuesta que el Gobierno dio en diciembre para enfrentar esta crisis fue la noticia más importante de 2020, sostiene: concretar una inversión pública de US$ 2,6 mil millones para iniciar en 2021 la cons-trucción de más de 280 mil viviendas. “Es un presupuesto histórico y una meta muy ambiciosa de generar un shock de oferta sin precedentes en el país”, dice Allard.

“Cuando nos tocó la reconstrucción del 27F –explica–, el presupuesto fue de US$ 2,5 mil millones destinados a reparar y reconstruir 220 mil viviendas en cuatro años. En comparación, ahora estamos ha-blando de realizar una inversión mayor en un año. Esta política del Ministerio de Vivienda y Urbanismo para generar solu-ciones habitacionales es una de las conse-cuencias urbanas más importantes y más tangibles que tenemos respecto del coro-navirus”, subraya.

LAS NUEVAS VIVIENDAS

En el Chile de los próximos años y acor-de al nuevo bagaje de experiencias adqui-rido, ¿qué características se esperará que tengan las viviendas? El arquitecto Pablo Allard detalla algunas especificaciones, válidas tanto para las unidades ofrecidas en el mercado inmobiliario como para las de planes de subsidio: conectividad digital y la inclusión de espacios flexibles para el teletrabajo y el telestudio.

“Eventualmente, se va a privilegiar tener espacios privados abiertos como terrazas, o patios. Por lo tanto, ya no va a ser tan sim-ple hacer un departamento con una terraza que inmediatamente se use para una am-pliación, porque va a significar que este va a quedar 100% para interior”, comenta.

El ahorro energético también estará so-bre la palestra. “Es probable que sea impor-tante el cómo se ventila naturalmente una vivienda. Muchas personas pagaban cuen-tas muy bajas, porque solo estaban en su casa o departamento en la noche. Ahora va a haber que ser más cuidadoso con las ci-fras energéticas, hídricas y todo lo que signi-fican los gastos de permanecer más tiempo en las casas”, acota el decano de la Facultad de Arquitectura de la UDD.

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