Cementerio de Punta Arenas: Las majestuosas tumbas del fin del mundo

28 marzo, 2018 1943 0 -1

El Cementerio Municipal de Punta Arenas Sara Braun fue declarado Monumento Nacional en 2012, dado su valor patrimonial e histórico. Es el camposanto laico más austral del mundo, por lo que atrae a turistas que admiran su belleza escénica, paisajismo y majestuosidad.

Por Cristóbal Jara_ Fotos Ilustre Municipalidad de Punta Arenas


Destino imperdible para los turistas que llegan hasta Punta Arenas, el camposanto municipal es reconocido como uno de los más bellos del mundo. En sus centenarias arboledas, calles y tumbas no solo se aprecia su belleza arquitectónica y paisajística, sino que también es un testigo silente de la historia de la ciudad más austral de América continental. Los apellidos grabados en sus lápidas recuerdan cómo la ciudad recibió, durante los siglos XIX y XX, a los inmigrantes europeos que aportaron al desarrollo de la capital de la Región de Magallanes.

Croatas, españoles, ingleses y suizos entregaron el componente cosmopolita que desde sus inicios tuvo la comunidad puntarenense, junto con la población originaria compuesta por colonizadores chilotes y algunos descendientes del pueblo selk’nam u ona. De hecho, en el camposanto conviven elegantes mausoleos de familias croatas con una venerada animita que recuerda al “Indio Desconocido”, en tributo al último hombre del extinto pueblo ona de Tierra del Fuego.

“Los cementerios deben ser capaces de contar las historias de sus ciudades. Si no, no son cementerios. Y este camposanto contiene las historias de colonización de este accidente geográfico, que a partir de 1843 en forma persistente intentó convertirse en ciudad”, señala Claudio Carrera, administrador del Cementerio Municipal de Punta Arenas.

Ubicado en avenida Bulnes 29, el camposanto se extiende en un terreno de ocho hectáreas, espacio donde destaca su majestuoso pórtico de entrada, donado por su benefactora, Sara Braun.

EL SEXTO CEMENTERIO MÁS BELLO DEL MUNDO

El Cementerio Municipal de Punta Arenas ha logrado posicionarse como uno de los íconos de la ciudad austral, lo que le ha valido reconocimientos en Chile y el extranjero.

En 2012 fue declarado Monumento Nacional, en la categoría de Monumento Histórico, y al año siguiente el ranking “Los 10 cementerios más hermosos del mundo”, realizado por CNN en Español, lo ubicó en el sexto lugar, solo superado en Sudamérica por el camposanto de la Recoleta en Buenos Aires, que alcanzó la segunda posición.

Son distinciones que han exigido su preservación por parte del municipio. “Hemos establecido un plan de conservación que nos permita mantener lo que hoy existe de buena manera, pero también impulsar el recambio de cipreses con el apoyo de diversas instituciones y organismos. Esto, sumado a las diversas acciones preventivas en materia de seguridad, nos permitirá, en 2018, desarrollar aún más este bello lugar, pensando en los próximos 50 años”, explica el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich.

VERDE Y BLANCO

El viento, el frío y la nieve del invierno que se mimetiza con el blanco de las tumbas y contrasta con el verdor de los cipreses, definen el colorido y el ambiente de este sitio de recogimiento. Ubicado en avenida Bulnes 29, el camposanto se extiende en un terreno de ocho hectáreas, espacio donde destaca su majestuoso pórtico de entrada, donado por su benefactora, Sara Braun.

“La magnífica obra de acceso al camposanto fue construida por el ingeniero Fortunato Ciscutti. Es una edificación con diseño de carácter fúnebre, destacando los elementos decorativos como las coronas vegetales que penden de las cruces en su cubierta y otros ornamentos esculpidos por el artista Pascual Borich”, señala Dante Baeriswyl, arquitecto miembro de la CChC Punta Arenas.

El recinto cuenta con ocho calles delimitadas por 633 cipreses, centenarios árboles podados en un estilo que le otorga una particularidad paisajística al lugar. “Tienen el característico corte funerario que usaban los romanos en sus sepulturas, que evocaban con sus altas ramas la cercanía de las almas con el otro mundo”, comenta Claudio Carrera.

Los restos de 66.700 difuntos descansan en las tumbas, mausoleos, capillas, bóvedas, cuadros de albañilería y nichos del lugar. Sobrias y sencillas sepulturas, imponentes mausoleos de familias europeas inmigrantes, cercos de fierro forjado, monumentos a la Fuerzas Armadas, el sector inglés y el obelisco recordatorio de su fundación, 9 de abril de 1894, son íconos de la arquitectura y ornamentación de esta micro ciudad de descanso para los habitantes de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena.

“Hay diseños con gran influencia de la arquitectura europea de época, inspirada en mantener presente el recuerdo de las familias y sus deudos. Pioneros e inmigrantes aportaron elegantes capillas, criptas y mausoleos que hoy otorgan una presencia urbana interesante, siendo ícono de la ciudad y orgullo de los magallánicos”, destaca Dante Baeriswyl.

Según el administrador del museo, no existen daños de consideración o que presenten un riesgo para los visitantes. “Las construcciones son sumamente sólidas, puesto que la mampostería era muy rigurosa y tradicional, dando cuenta de los saberes y oficios traídos desde el viejo continente”, culmina Claudio Carrera.

Los restos de 66.700 difuntos descansan en las tumbas, mausoleos, capillas, bóvedas, cuadros de albañilería y nichos del lugar.

Edición N°176, Marzo 2018

Tags: Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Cámara Chilena de la Contrucción, cchc, Cementerio Punta Arenas, construccion, infraestructura, revista en concreto Categories: Patrimonial
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